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La obra “La Rueca”, realizada por el reconocido artista peruano Rodrigo Zúñiga, se encuentra instalada en el acceso del edificio residencial Faisanes 343, en el distrito de Chorrillos, Lima, Perú.

La obra, realizada en piedra caliza, presenta formas circulares y radiales inspiradas en los telares ancestrales del país, evocando el oficio de las hilanderas y el entramado cultural que une pasado y presente.

Tallada con precisión, la piedra caliza —material presente en yacimientos, laderas y acantilados— revela vetas ocres, rojas, negras y marrones que aportan riqueza visual a la superficie. El diseño, concebido como un “tejido pétreo”, crea vacíos y relieves que permiten el paso de la luz, proyectando sombras cambiantes a lo largo del día. El resultado es una pieza tridimensional que invita a la observación y al diálogo, integrándose con el entorno y generando un punto de conexión simbólica para quienes transitan por el lugar.

En La Rueca, Zúñiga rinde homenaje al oficio de las hilanderas del Perú ancestral, trasladando su esencia a la solidez de la piedra. “La titulé La Rueca porque los tejidos pétreos que diseño se asemejan a las formas en que las hilanderas confeccionaban sus prendas”, señala el artista. Esta obra marca un momento clave en su trayectoria, al ser su primera escultura emplazada en el espacio público. Para él, la experiencia va más allá del acto creativo:

“Espero que quienes se crucen con ella en su trayecto cotidiano experimenten algo parecido a lo que siento al trabajarla: una conexión emocional con las formas, con la luz y con las sombras mágicas que proyecta cada día y cada noche”.

  • TÍTULOLa Rueca
  • AUTORRodrigo Zúñiga Giese
  • UBICACIÓN Los Faisanes 343, Chorrillos, Perú
  • FECHAJulio 2025
  • MATERIALPiedra caliza sureña de origen arequipeño
  • DIMENSIONES140 cm x 96 cm x 9cm

Sobre el Artista

Rodrigo Zúñiga Giese es un artista peruano autodidacta reconocido por su singular técnica para transformar la piedra en superficies que evocan la suavidad del textil. A través de un minucioso trabajo de labrado, crea entramados y texturas inspirados en los tejidos tradicionales, explorando la relación entre forma, luz y sombra para dotar a sus piezas de dinamismo y profundidad.

Apodado el Tejedor de Piedras, su obra fusiona la herencia cultural andina con una mirada contemporánea, convirtiendo la materia en un lenguaje visual que transmite armonía y conexión emocional. Su trabajo invita a la contemplación y al diálogo con el entorno, estableciendo un puente entre lo ancestral y lo moderno a través de la escultura.