Tierra de Gracia
Por César Gabler
Resuelta en ladrillo, material clave en la trayectoria del artista, Tierra de Gracia ofrece múltiples lecturas. A partir de una base plana que revela el material con el que se ha construido la obra, surgen de pronto un grupo de formas curvas e irregulares que parecen raíces. Talladas sobre el muro, levantado por el propio artista a la manera de una valla divisoria o una antigua estela pre colombina, estas formas vegetales sugieren crecimiento, conexión con la tierra y comunidad. Para que un árbol se sostenga necesita no de una, sino de múltiples raíces; para que una comunidad sea tal, requiere de muchos integrantes. Esas ideas se construyen con un elemento que las encarna: el ladrillo, una pieza modular que, unida a otras, puede convertirse en casas y edificios.
Antonio Loayza, autor de esta escultura, es un joven artista peruano que se ha instalado con fuerza en el circuito local y ya da pasos en el ámbito internacional. Su creación escultórica conjuga la lógica del módulo con formas amplias y hasta monumentales. El minimalismo propio de las neo vanguardias combinado con referencias arcaicas; lo popular con lo docto; la lógica de la producción serial, con el laborioso trabajo del artífice. Y es que el elemento esencial de su lenguaje, la unidad mínima que nutre todos sus proyectos recientes, es el ladrillo. Elemento base en muchas construcciones tradicionales y modernas, puede ser leído como sinónimo elemental de alfarería o de arquitectura.
Una vez construida la estructura básica que servirá de base a la obra, el artista interviene las superficies, transformándolas en otra cosa, como si se tratara de piedras intervenidas por un escultor de la vieja escuela. De este modo, se funden de manera particular, en cada caso, arquitectura y escultura; construcción y talla.
Esa función tradicional es la que, con su oficio, el artista cita y altera a la vez. Perforaciones, cortes o grabados hacen que la forma original se modifique, abriendo paso a un amplio conjunto de referencias, porque este escultor trabaja con la forma y con las ideas. Ambas se despliegan a través de operaciones en el espacio que deben tanto a la instalación como a las formas monumentales de la escultura moderna y prehispánica.
