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Entrevista a Mauricio Guajardo

26 de marzo de 2020

“Mis esculturas se viven, se miran y se tocan”

El reconocido artista chileno fue el ganador de la segunda versión del concurso de esculturas “Vida de Barrio” de Fundación Actual. Su obra “Puente de Luz” será instalada en el Edificio Las Hortensias, en Providencia.

Después de despejarse una nube de polvo, que contrasta con el cielo de la precordillera, es impresionante ver cómo va tomando vida una roca monumental en las manos de Mauricio Guajardo, quien a ratos la acaricia como si esperara que la piedra le hablara. Porque la escultura en piedra es lo que apasiona al ganador de este certamen, cuyo jurado estuvo compuesto por los escultores Francisco Gazitúa y María Angélica Echavarri y el Presidente de Fundación Actual, Pablo Gellona.

“Uno toma en su mano la historia del planeta y la transforma en escultura. Hay que pensar que se está trabajando con materia que tiene millones de años y que con nuestras manos le podemos cambiar su forma y darle otro sentido, darle una interpretación”, señala el artista de 42 años, licenciado en Artes Plásticas con mención en escultura de la Universidad Finis Terrae.

Desde su taller ubicado en Lo Cañas, La Florida, Guajardo comenta que no siempre un artista tiene la posibilidad de instalar obras en espacios públicos: “La importancia de este concurso es que es una gran oportunidad para que tu obra la vea y la disfrute mucha gente, de distintas edades, a distintos horarios y en diferentes tiempos de observación. Estará siempre ahí, a toda hora y todos los días”.

El artista añade que este tipo de certámenes ayudan a democratizar el arte, ya que, mediante la instalación de esculturas en el espacio público al alcance de todos, se puede lograr cambiar las respuestas que tienen un grupo de personas respecto a lo que sucede en la sociedad: “Cuando no sabemos expresarnos bien, terminamos ensuciando la ciudad, pensando que es la mejor respuesta para poder ser escuchado. Con las esculturas demostramos que podemos manifestarnos sin dañar la ciudad. Democratizar el arte siempre lleva bienestar a las personas y colabora con la cultura de los pueblos”.

La interacción de la escultura

“Puente de Luz” será instalada en el antejardín del Edificio las Hortensias, en la calle del mismo nombre, en la comuna de Providencia. Fue elaborada a partir de un rodado de granito traído del Río Maipo y mármol travertino de Calama. La escultura mide 2.90 mt  x 230 mt x 0.80 mt. tendrá varias instancias de atracción, pues tiene visibilidad desde lejos llegando a ser la portada del edificio.

Estará en un espacio de acceso público sin rejas ni obstáculos que impidan a los vecinos acercarse a la escultura. Esta podrá ser apreciada diariamente por las personas que transitan por esa vía, uniéndose al patrimonio visual de este barrio.

“Me gusta mucho crear para el espacio público, pues es ahí donde surge la crítica más dura, la del transeúnte, de la gente común. Ellos juzgan y critican la obra a diario sin ningún tipo de presión, solamente con lo que la obra le transmite. Al instalarse la obra en el exterior pasa a ser parte de la vida de las personas que circulan a diario por el lugar. Solamente los escultores y muralistas tenemos esa posibilidad y desafío, de ahí la trascendencia de este concurso”, indica Guajardo.

¿Cómo se plantean sus esculturas?

Aunque el arte contemporáneo ha ido derivando hacia lo más conceptual con nuevas materialidades, en el espacio público se debe ser súper honesto, directo y transparente. No puedes presentar una obra que no se entienda o que necesite un decálogo al lado que te la explique, como en los museos. En lo personal, cuando estoy creando me gusta pensar en cómo las personas interactuarán con la obra, cómo se fotografiarán metiendo la cabeza en sus espacios, cómo algunos le darán muchas veces un sentido lúdico. Eso me inspira y me reconforta. Mis obras se viven, se miran y se tocan.

Guajardo cuenta que, en el caso de la obra premiada, quiso generar una especie de puente entre la calle y el edificio: “Yo trabajo constantemente con la idea de puente, porque es la que nos conecta en muchos sentidos. La obra es el tránsito entre el espacio público y el privado y debe conversar en ambos mundos”.

Agrega que es muy importante conocer el lugar donde habitará la escultura y los elementos que la rodearán, para que logre una convivencia armónica con el entorno. La comuna de Providencia es muy especial, pues, aunque se encuentra en el corazón de la ciudad con mucha actividad comercial, sigue existiendo una marcada vida de barrio, en especial la calle donde se encuentra el edificio Las Hortensias.

Por último, comenta que estas obras deben trascender en el tiempo no tan solo por su contenido artístico, sino además se deben tener en consideración otros factores como, resistir las inclemencias del clima (lluvia, frío, calor).  También existe el tema del cálculo del anclaje en la instalación de la escultura, lo que cobra gran importancia cuando se trabaja con materiales de gran peso.

 


Texto: Marco Gatica
Fotos: de Blancofoto (Macarena Minguell y Tomás Quiroga)

 

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